lunes, 31 de enero de 2011

Íntimo - Proyecto de enero de Adictos a la Escritura.

Éste lunes se me juntaron dos proyectos de diferentes emprendimientos, en los que pretendo mantenerme al día.
El de Adictos a la Escritura de enero, y primer ejercicio del 2011, se llama Cambio de visión, y consiste en escribir un texto breve bajo dos puntos de vista diferentes.
Como hoy es el día de las disculpas, vale aclarar que éste ha sido un texto "apurado", escrito casi a último momento y que no estoy segura que transmita todo lo que deseaba.
Disculpen la sencillez, y desde ya, muchas gracias por leer y opinar.

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─¡No puedo creerlo!

Entre una infinidad de papeles sueltos, recortes de revistas de muchos años atrás y posters bastantes deteriorados, estaba su diario íntimo. Sandra lo sacó de la gran caja y lo enarboló sobre su cabeza para que Raúl lo viera.

─¿Tu viejo diario?─preguntó sonriendo, más que dispuesto a quitarse un poco de polvo de las manos y dejarse caer a su lado en el sofá.

─¿No es asombroso?─contestó ella a su vez, abriendo el diario como si fuera de alguien más y no supiera bien qué se iba a encontrar.

Se rió cuando en la primera hoja aparecieron dibujos de corazones de todos colores, flores, mariposas y hasta el nombre de un chico (Gonza) escrito con marcador rosado, pero lo cierto es que le avergonzaba un poco que Raúl estuviera viendo algo tan privado, por más mejor amigo de toda la vida que fuera. O quizás allí estaba el verdadero asunto: ellos se conocían desde el pre-escolar, eran inseparables desde entonces y ambos sabían demasiado uno del otro, al punto de llegar a adivinarse los gustos y deseos. Pero por más que uno cuente o deje ver a los demás sobre lo que piensa y siente, es inevitable que no se guarde algo que atesore para siempre, un momento de intimidad. Y varios de esos momentos de la adolescencia, ahora descansaban entre sus manos, en aquellas hojas floreadas y perfumadas.

Cuando Raúl se inclinó para ojear la primera hoja del diario, tuvo que resistir el impulso de cerrarlo y mantenerlo lejos del alcance de todo el mundo por una década o dos más.

Raúl no notó su gesto, estaba demasiado ocupado intentando comprender la letra de la niña que fue tiempo atrás.

─”Querido diario ─leyó en voz alta─ estoy muy emocionada de que me hayan regalado éste diario, no pensé que mi madre se decidiría a hacerlo”... ¿por qué no?

─Tenía diez años, y mamá pensaba que era un gasto inútil para una niña.

─Imagino que las partes “hots” están más adelante entonces… ─Raúl sonrió con picardía y extendió el brazo como si fuera a quitarle el diario. Sandra, dividida entre la sorpresa de su actitud y del inesperado reencuentro, dejó escapar un gritito bastante agudo y levantó el diario sobre su cabeza.

Se quedó bastante cortada cuando una fotografía cayó de entre las páginas justo sobre las piernas de Raúl, quien ni lerdo ni perezoso la levantó y puso lejos de su alcance.

─¡Oh, por Dios! ¿De dónde has sacado esto?

Su tono era de tal incredulidad, que, por un momento, Sandra se devanó los sesos pensando qué podría ser aquella fotografía, y sin poderlo evitar sintió como el sonrojo de su rostro aumentaba.

─Eso es mío, ¡dámelo!

─Puedes soñar todo lo que quieras ─Raúl le hablaba casi distraídamente, en ningún momento dejó de observar la fotografía. Para desconcierto, y alivio, de Sandra, pronto comenzó a sonreír bobaliconamente y ella se acercó estirando el cuello lo más que pudo para ver de qué se trataba.

Ni siquiera recordaba esa fotografía.

Se trataba de una imagen tomada con cámara de rollo, y la definición era bastante mala. La habían hecho unos quince o dieciséis años atrás, cuando ella aún usaba el pelo largo hasta la cintura. Debía tener unos quince años. También aparecían Raúl, un chico que le gustaba en aquel tiempo, y la novia de su amigo, Val.

Raúl recordaba con más claridad esa fotografía, pues ese día se había afeitado por primera vez para su salida doble. Le daba un poco de pena admitir que recordaba más la emoción y la sensación de la primera vez que se cortó el rostro con una maquinilla de afeitar, que todo lo vivido junto a aquella chica. Sí recordaba que aquella vez habían ido los cuatro al cine, Val, Sandra, aquel gordito que le andaba siempre a la zaga, Luis, y él. Habían visto “Terminator II” y Arnold Schwarzenegger se había convertido en su héroe absoluto, por más malo que fuera.

La chica que lo acompañaba no comía pop, así que él se había sentado junto a Sandra y se había terminado de comer los de ella después de acabar su propia ración. Al chico aquel no le había simpatizado nada…

Sandra recordaba aquel día como “El día del Primer Beso”, así, con mayúsculas. Se había preocupado mucho por como saldría, pero el tiempo le hizo ver que no estaba nada mal para comenzar.

Después del cine habían ido a comer unas hamburguesas y habían hablado todo el tiempo de la película. Fuera de Raúl y ella, no tenían muchas cosas en común ni se conocían demasiado, así que la conversación fue bastante superficial. Había sido muy divertido, excepto porque la novia de Raúl terminó teniendo una reacción alérgica a uno de los condimentos que ella le había sugerido. Y eso no ayudó a que simpatizaran…

Sandra se preguntó qué había visto Raúl en aquella chica entonces, y qué tipo de mujer le haría sonreír de aquel modo hoy en día.

Raúl pensaba que nunca entendería porqué una chica como Sandra saldría con un chico como aquel, entonces o nunca, y se preguntó qué tipo de hombre la impulsaría a dibujar corazones sobre cada superficie hoy en día.

Sandra estiró el brazo y dejo la fotografía sobre la mesa baja. Miró a su amigo de un modo nuevo, con una sonrisa a punto de nacer en sus labios.

Raúl fruncía los labios con un amague de diversión mientras miraba a su amiga, que estaba muy lejos de ser la niña de aquella foto.

Hablaron al mismo tiempo.

─¿Y si vamos…? ─comenzó Sandra, haciendo un gesto vago hacia la puerta.

─¿Qué te parece…? ─decía Raúl, elevando las cejas.

Se levantaron riendo, y se dirigieron a la puerta. La visión del mundo había cambiado para ambos.

13 escribieron conmigo.:

Plekito dijo...

Interesante lo que uno recuerda siempre con las fotografias... ha sido un buen tema el que has tocado el dia de hoy en tu relato. Te felicito y te deseo un excelente Lunes!! =D

Plekito dijo...

Interesante lo que uno recuerda siempre con las fotografias... ha sido un buen tema el que has tocado el dia de hoy en tu relato. Te felicito y te deseo un excelente Lunes!! =D

KaRoL ScAnDiu dijo...

Mi querida Maga, aun que hagas las cosas con prisas y corriendo, no le quita la belleza y la magia de lo que escribes.

Creo que cuando la gente se conoce tanto y tan bien, es cuando menos se conocen en realidad, porque no prestan atención a los sentimientos verdaderos que puedan haber, se olvidan de todo lo que podría ser.

Esos dos no solo han cambiado su visión, si no que, además, seguro ahora saben qué significan el uno para el otro:d

besos de melocotón mi reina:D

Esther dijo...

¡Hola!
Estaba leyendo tan entretenida que, al acabar, me he quedado con ganas de más. Me encantaría saber lo que sucede a continuación, pero se lo dejaré a mi imaginación, jeje.
Me da la impresión de que hay algo más entre esos dos :)
¡Saludos y cuídate, Maga!

hada fitipaldi dijo...

Qué interesante!! Me he enganchado como estas veces que te metes tanto en la lectura que no te acuerdas ni de donde estás ni que hora es. Creo que se han dado cuenta de que lo suyo no es solo amistad..., me he quedado con ganas de más. Bessos!

Greys dijo...

Oh! Que lindo! Me ha encantado! Sabes que me gustaria que el amor de mi vida fuera mi mejor amigo? (no el de ahora, o quien sabe XD)jajajaja Me gustaria saber que sucede entre ellos. ¿Declaran sus sentmientos? ¿O simplemente ignoran el pasado y siguen con el futuro?

Estuvo genial, te felicito.
Besos

Yess dijo...

¡Pero que ternura!

¿No es fascinante cuando dos personas tienen lo mismo en mente?

Me gusta como cambia de uno a otro, se siente fluido.

Déborah F. Muñoz dijo...

desde luego, lo de "las prisas no son buenas" no se te aplica. Valoro la sencillez.

Laura S.B. dijo...

Y después de ir al cine se casaron y fueron felices no? Me quedé con las ganas de saber dónde iban.

Marcos DK dijo...

Siempre es un placer leerte Maga. Aún con prisas da gusto ver cómo trasmites las emociones y las situaciones. Muy bien trenzados los dos puntos de vista, aunque ella se lleva la mayor parte del protagonismo.

Nut dijo...

Es una historia sencilla pero que trasmite mucha ternura. Me gusta, sobre todo que el final quede en el aire ^^

Maga de Lioncourt dijo...

Hola!!

Muchas gracias por sus comentarios, me alegra que les gustara el texto. La verdad es que intenté ser lo más breve posible, y si me iba en detalles un poco más alcanzaba las 4 páginas (y Laura igual me pega :-P).

Gracias por el apoyo!! Nos estamos leyendo. Besos a todos!!

Amaya F. dijo...

Das como una doble perspectiva al cambio de visión con ese final. Me gusta.